Los salones minimalistas siempre seguirán de moda, no dejes escapar la ocasión y redecora el tuyo
Los salones minimalistas están íntimamente ligados a los estilos más modernos de decoración. De hecho, se podría catalogar como un sub estilo dentro de la decoración moderna, ya que la mayoría de conceptos clave se repiten en muchos estilos modernos, pero claramente se diferencia por una máxima: cuantos menos elementos, mejor. Pero esto no quiere decir que haya que renunciar a nada, al contrario, los elementos funcionales y prácticos son la piedra angular de los salones minimalistas. Desde lamesadecentro.com, tu especialista en mesas de centro, te contamos lo básico de este estilo.
Muebles: necesitamos mucho espacio, mucha amplitud, que corra el aire y los niños con facilidad. El minimalismo se caracteriza por tener la mayoría de muebles pegados a las paredes y ubicados por zonas muy concretas, donde se concentran. En un salón-comedor minimalista, las diferencias son muy evidentes. Las formas de estos muebles son líneas sencillas y finas, que sean poco agresivos visualmente y se dediquen más a cumplir su función de mueble que de elemento de decoración. Pero claro, en ocasiones hay muebles que necesitan protagonismo, en su forma y color, y que dan vida al salón, todo depende de tus gustos.
Superfluo no, práctico sí: no, la lámpara de lava ya no tiene lugar en los salones minimalistas, de hecho, casi nada que no sea necesario lo tiene. Un sofá cama, sí. Una mesa de centro elevable y extensible, sí. La idea es sencilla, ¿Verdad?
Materiales: madera lacada, metales mate, aluminio y cristal por todas partes. El dato que tienes que tener en mente es que se trate de un material brillante y, menos en el cristal, de acabado mate, siempre pensando en la luminosidad y el espacio.
Colores: paredes claras, pues favorecen a la luminosidad y así parece que el espacio es aún mayor, clave en los salones minimalistas. El blanco es, sin duda, el rey del minimalismo. Para los muebles, la combinación blanco y negro siempre es caballo ganador, pero también las tonalidades neutras entran en el abanico de los colores minimalistas. Pero nunca hay que renunciar al color por completo, aprovecha los pocos elementos decorativos que vas a utilizar para darle mucha vida a tu salón.


